Hace tiempo, Hace mucho tiempo en mis tiempos de juventud, cuando trabajaba como camarero en un Hotel de lujo, teníamos un cliente toca narices. De esas típicas personas que no tiene nada más que hacer en la vida sino pasar el tiempo a molestar a los demás. Todos los días iba a desayunar su desayuno habitual, tostadas poco hechas y capuchino. Pero siempre estaba algo mal, o la leche fría o la tostada pasada de su punto. Pero la verdad que nunca tenía la razón. Porque siempre, siempre teníamos el cuidado de le preparar todo a su gusto. Pero siempre, siempre tenía que reclamar por algo. VayaCagada…. VayaCagada.